Hay ciertos días especiales en los que nos apetece lucir una imagen más sensual, cuando tenemos una fiesta, una boda o una cita importante. Quizás la clave para conseguir esa mayor sensualidad se encuentre en las cejas, en el borde externo del ojo y en el párpado inferior. Se trata de trabajar estas zonas de manera diferente a la habitual.

-Uso del corrector: Es muy importante la colocación del corrector y hay utilizarlo como una herramienta fundamental para dar un acabado homogéneo a la piel. Cuando lo coloques, en lugar de deslizarlo aplicalo con pequeños golpecitos en todas las imperfecciones del rostro. Recién después aplicá la base en 4 puntos del rostro (frente, mentón, mejillas y nariz) desplazándola en forma ascendente. Luego, se retira el excedente con esponja de látex, arrastrando el sobrante de todos los costados (orejas, raíces de pelo, aletas de la nariz). Inmediatamente se continúa aplicando la base con la ayuda de la esponja, bajando hacia el cuello. La base cremosa o compacta cremosa se aplica con esponja, pero cuando es líquida fluida o en polvo, simplemente se coloca con las yemas y la esponja solo se usa para el excedente. Con respecto a la luminosidad, existen técnicas de maquillaje profesional que permiten corregir defectos y acentuar virtudes. Por ejemplo: una luz vertical (una raya clara en el medio) produce un efecto amplificador en un mentón reducido. Por el contrario, si es prominente, es aconsejable colocar una base oscura horizontal para achicar.

-Polvos y brillos: Para obtener un buen resultado final hay que tener en cuenta la fijación de los toques de cada parte del maquillaje. Los polvos volátiles se aplican en el cisne y luego se adhieren al rostro por medio de leves apoyos. Recién después tomá la brocha y retirá el excedente desde arriba, para no levantar los vellos del rostro, comenzando por la frente y terminando en el mentón. Tras este proceso tu piel quedará con un acabado aterciopelado y luminoso. Es entonces cuando deberá aplicar el rubor compacto. Para las caras redondas la dirección del rubor debe ser oblicua y descendente (desde las sienes hasta la mitad de la mejilla). Si la cara es más larga, conviene aplicarlo en forma de media luna horizontal, esto quiere decir, desde el nacimiento de la oreja en dirección al centro de la mejilla.


Conclusiones:

El maquillaje sensual es ser atrevida. Resalta tu boca o o los ojos; o ambos simultáneamente. Acentúa los ángulos de los ojos, en especial el externo, para almendrarlos. Sobre el párpado coloca un delineador líquido en el borde de las pestañas superiores, usa rimmel abundante en pestañas superiores e inferiores.

Una sugerencia es trabajar las sombras sobre una base rosa, uniéndolas al tono dando profundidad y misterio a la mirada.

Brillos labiales: conviene usarlos porque dan un efecto de volumen. Pueden ser traslúcidos, beiges, perlados o rosados.

Rubor: lo aplicamos con mayor cantidad, aunque es necesario hacerlo con cuidado para que el efecto no sea artificial. Nunca demasiado oscuros o intensos.

Brillos en sombras: son claves para lograr un look seductor. Pueden ser nacarados, dorados, perlados, algunos metalizados..., siempre que den luz en el párpado fijo (la parte de la zona inmediatamente debajo de la ceja).

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