PRIMER PASO: Perfila una línea fina y precisa a lo largo del interior del ojo. Hazlo con el lápiz negro y la línea de pestañas.
SEGUNDO PASO: Con un aplicador o con un pincel de sombras difuminamos la línea trazada en el paso 1.
TERCER PASO: Utilizando el aplicador de sombras repasamos con sombra negra el área marcada con el delineador. Mejor usar cantidades pequeñas y en dirección de las pestañas hacia el interior.
CUARTO PASO: Con el pincel de sombras dibujamos un arco justo en el pliegue del párpado y lo difuminamos hacia el interior del ojo, dejando la mayor concentración de sombra en la mitad externa.
QUINTO PASO: Resaltamos el arco y el párpado con sombra beige, por ejemplo. También podemos extenderlo ligeramente en los lados de la nariz y bajo los ojos.